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El petróleo se dispara: exxonmobil y energy transfer, apuestas audaces en medio del caos

El reciente estallido en Oriente Medio ha desencadenado una escalada de precios del petróleo que amenaza con desestabilizar a numerosas industrias. Pero, paradójicamente, esta tormenta perfecta se transforma en una oportunidad dorada para las grandes compañías energéticas.

Un viento de cola inesperado: las petroleras en la mira

Los inversores, cautelosos pero sedientos de rentabilidad, se inclinan hacia acciones como ExxonMobil y Energy Transfer. Un movimiento arriesgado, sin duda, pero que podría traducirse en beneficios sustanciales a largo plazo, a diferencia de las fluctuaciones de corto plazo que históricamente han plagado a estos sectores.

ExxonMobil, uno de los titanes del sector, se beneficia de la subida del crudo en sus operaciones de exploración y producción. El aumento de las ganancias se traduce en un mayor flujo de caja para dividendos y recompra de acciones, reforzando así su atractivo para los inversores. Su apuesta por Guyana, una región con reservas prometedoras, y su incursión en Latinoamérica, África y Asia, consolidan un crecimiento global que, contrariamente a lo que muchos predicen, se mantiene firme. La empresa, que desde 2021 ha mantenido un crecimiento constante del EPS del 6% anual, proyecta un incremento del 14% entre 2025 y 2028, impulsado por la expansión de sus operaciones en el Permian Basin y Guyana.

Pero no todo es color de rosa. El conflicto geopolítico genera incertidumbre y podría afectar a la producción en el corto plazo. Sin embargo, el análisis financiero es claro: ExxonMobil, con un PER de 19 y un rendimiento por dividendo del 2.6%, representa una opción relativamente segura para capitalizar el auge del petróleo.

Energy transfer: el truco está en los “tornos”

Energy transfer: el truco está en los “tornos”

Si el upstream, la extracción del petróleo, parece demasiado volátil, la apuesta reside en el midstream: las empresas que operan las tuberías y las infraestructuras necesarias para transportar crudo y gas. Energy Transfer, con su extensa red de más de 140,000 kilómetros de tuberías, se posiciona como una opción sólida. Su estructura como MLP, que combina ingresos con el reparto de beneficios, ofrece una mayor estabilidad y un rendimiento por dividendo atractivo del 7%.

Aunque sus resultados han experimentado fluctuaciones en los últimos años, con un descenso del DCF en 2025, los analistas esperan una recuperación y un crecimiento del 12% en el EPU entre 2025 y 2028, gracias a la expansión en el Permian Basin y a la exportación de gas natural. Con un PER de 12, esta compañía representa una alternativa menos expuesta a las oscilaciones del precio del crudo.

En definitiva, mientras otros se aferran a la incertidumbre, ExxonMobil y Energy Transfer ofrecen una oportunidad para aquellos inversores con visión de futuro y apetito por el riesgo. Pero, como bien señalan los analistas de The Motley Fool, no son las mejores opciones en este momento. El mercado está repleto de alternativas más atractivas. Y no hay que olvidar que el petróleo, como el resto de recursos, está sujeto a fuerzas imprevistas.