El 'magnífico siete' pierde brillo: tsm y avgo, las apuestas ocultas que podrían superar a nvidia y compañía
El auge del ‘Magnífico Siete’ – Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Tesla – ha arrasado con las inversiones de los últimos años, deleitando a muchos inversores con rentabilidades considerables. Pero, ¿es esta la mejor estrategia ahora? La respuesta, según un análisis en profundidad, podría estar en dos compañías que, aunque no son tan mediáticas, ofrecen un potencial de crecimiento mucho más sólido y, por tanto, una superioridad a la de sus hermanos del ‘Siete’.
Taiwan semiconductor: el corazón silicioso de la revolución de la ia
Si bien Nvidia recibe toda la atención por su papel en el desarrollo de las GPUs necesarias para la inteligencia artificial, Taiwan Semiconductor (TSMC) es, en realidad, el motor que permite que esta revolución se materialice. Esta empresa taiwanesa es el mayor fabricante de semiconductores del mundo, un verdadero ‘foundry’ que produce chips para gigantes como Apple y Nvidia. Su especialización en tecnología punta y su capacidad para ofrecer las mejores soluciones en el sector la convierten en un activo estratégico crucial. Las previsiones de crecimiento son astronómicas: TSMC anticipa un aumento en los ingresos por chips de IA de entre el 50% y el 55% anual entre 2024 y 2029, superando con creces el crecimiento anual del resto del ‘Magnífico Siete’. Y, lo más importante, su cotización se encuentra actualmente a un precio considerablemente más bajo que en su máximo histórico, ofreciendo una oportunidad de inversión inigualable.

Broadcom: la disrupción silenciosa en el mundo de los chips personalizados
Broadcom, una compañía relativamente menos conocida, está desafiando el statu quo en el competitivo mundo de los chips para inteligencia artificial. A diferencia de Nvidia, que ofrece soluciones de propósito general, Broadcom se centra en diseñar chips personalizados para los gigantes de la IA, como Google. Su colaboración con Google en el Tensor Processing Unit (TPU) – el chip que impulsa los modelos de IA de Google – demuestra su capacidad para ofrecer soluciones altamente eficientes y rentables. Las proyecciones de crecimiento de Broadcom son igualmente impresionantes: la compañía espera que sus ingresos por chips personalizados para IA se tripliquen para 2027, alcanzando los 100.000 millones de dólares anuales. Un salto vertiginoso que, según los analistas, está lejos de haber alcanzado su punto máximo. Es una apuesta audaz, sin duda, pero con un potencial de retorno que supera con creces los de sus competidores más predecibles.
En definitiva, si buscas invertir en el futuro de la inteligencia artificial, TSMC y Broadcom son las opciones que deberías considerar. Dejar de lado el ‘Magnífico Siete’ y enfocarse en estas dos compañías podría ser la clave para obtener beneficios significativos en los próximos años. El mercado, como siempre, recompensa la visión y la audacia.
