El gas natural se estira: temperaturas frías y qatar, claves para el precio

Las cotizaciones del gas natural (NGK26) se dispararon este lunes, recuperándose de un mínimo de siete meses, impulsadas por expectativas de heladas en el centro del país y una creciente preocupación por la oferta global.

Un respiro temporal, pero con sombras a la vista

El mercado reaccionó a pronósticos de temperaturas por debajo de lo normal en el Upper Midwest a partir del 10 de abril, lo que podría traducirse en un aumento de la demanda de calefacción y, por ende, del gas natural. El Commodity Weather Group ha señalado la amenaza, generando una cobertura corta que, según analistas, ha sido fundamental para el repunte.

Pero la recuperación no es solo una reacción inmediata. La situación geopolítica añade una capa de complejidad. El daño reportado en la planta de Ras Laffan en Qatar, consecuencia de ataques iraníes, es un factor determinante a medio plazo. Se estima que la capacidad de exportación de este gigante energético se verá reducida en un 17%, un impacto que podría aliviar la presión sobre el suministro estadounidense y, paradójicamente, impulsar las exportaciones de gas natural licuado (GNL).

Producción en alza, pero con riesgos

Producción en alza, pero con riesgos

Si bien la producción de gas natural en el 48 bajo (EE.UU.) ha aumentado un 2,8% interanual, alcanzando los 110,4 billones de pies cúbicos diarios, la demanda interna se ha retraído un 6,8%, según datos de BNEF. El aumento de la producción, impulsado por un récord de 130 plataformas de perforación en aguas profundas, no es una buena noticia a corto plazo, considerando las previsiones de un incremento en el suministro global de GNL.

La EIA ha revisado al alza su estimación para la producción de gas natural en EE.UU. en 2026, situándola en 109,97 billones de pies cúbicos diarios. Sin embargo, la creciente actividad de perforación, con un máximo de 2,5 años, contrasta con un aumento de +5,7% en la producción eléctrica en la semana terminada el 28 de marzo, según el Edison Electric Institute. Este incremento se debe, en gran parte, a la fuerte demanda de energía.

La situación en Europa es aún más delicada. Las reservas de gas natural en el continente se encuentran en un 28% de su capacidad, en comparación con el 41% del promedio de los últimos cinco años. La escasez se agrava por el cierre del Estrecho de Ormuz, consecuencia del conflicto en Irán, que ha limitado el suministro de gas a Europa y Asia. El aumento de las existencias en EE.UU. del 5,2% interanual, junto con un incremento del 3,0% por encima de la media estacional, señalan un exceso de oferta que podría ejercer presión a la baja sobre los precios a futuro. En definitiva, un escenario volátil donde la oferta y la demanda se encuentran en una danza compleja, influenciada por factores climáticos y geopolíticos.

La clave: qatar y el gnl

La magnitud del daño en la planta de Ras Laffan, que podría tardar entre tres y cinco años en recuperarse, es un punto de inflexión. Este incidente, sumado a la creciente producción estadounidense, podría generar una sobreoferta de gas natural, dificultando el mantenimiento de los precios actuales. La situación exige una monitorización exhaustiva de los mercados, prestando especial atención a la evolución de la producción de GNL y a las decisiones de los principales productores. La volatilidad es la norma, y la capacidad de anticipar los cambios será crucial para los inversores.