El economista que apostó su fortuna a que el gasto público subiría
Alan Cole, un tax economist con una predilección por la lectura del Wall Street Journal, desafió las expectativas y arriesgó su patrimonio neto en una apuesta audaz: la creencia de que el gasto federal de EE. UU. se incrementaría. Y ganó. Con una jugada que muchos considerarían imprudente, Cole apostó sus $342,195.63 a que el gasto federal superaría los niveles de finales de 2024, obteniendo una ganancia de más de $128,000 en el proceso.
La lógica detrás de una apuesta contra la corriente
La historia de Cole no se trata de suerte, sino de un análisis profundo y un conocimiento especializado. Mientras que muchos vieron la iniciativa del “Departamento de Eficiencia Gubernamental” de Elon Musk (DOGE) como una oportunidad para apostar a una reducción del gasto público, Cole, con su formación en economía tributaria, identificó una desconexión entre la realidad y las expectativas del mercado. Sabía, como él mismo afirma, que el funcionamiento interno del presupuesto federal era mejor comprendido por él que por la mayoría de los participantes en estos mercados de predicción.
Antes de tomar la decisión, Cole consultó con expertos en políticas fiscales y analistas presupuestarios, además de discutirlo con su esposa. La conversación, según relata, fue crucial para validar su análisis y asegurar que la apuesta se basaba en una comprensión sólida de los factores en juego.

¿Qué son los mercados de predicción y por qué están explotando?
Los mercados de predicción, plataformas como Polymarket y Kalshi, son esencialmente bolsas de valores para eventos del mundo real. En lugar de invertir en acciones de empresas, los usuarios compran contratos que pagan si un evento específico ocurre – o, en el caso de Cole, no ocurre. Kalshi, la plataforma elegida por Cole, es una de las pocas con aprobación federal de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), lo que le permite operar legalmente. El auge de estos mercados es palpable: Kalshi reportó más de $23 mil millones en volumen de transacciones en 2025, impulsado por el interés en las elecciones presidenciales y los cambios políticos.
La clave del éxito de Cole radica en su capacidad para identificar una asimetría de información. No se basó en información privilegiada, sino en su comprensión del funcionamiento interno del presupuesto federal. Sin embargo, como advierte, no todas las apuestas en estos mercados son tan claras. Muchos se asemejan más a los juegos de azar deportivos, donde la ventaja reside en los apostadores más informados.
Precaución ante la tentación de las grandes ganancias
La historia de Cole sirve como un recordatorio de que, si bien los mercados de predicción pueden ser lucrativos, conllevan riesgos significativos. Antes de aventurarse, es fundamental entender a fondo en qué se está apostando, leer la letra pequeña de los contratos y, sobre todo, no arriesgar más de lo que se puede permitir perder. La volatilidad es inherente a estas plataformas, y poner en juego todo el patrimonio neto, incluso con un análisis riguroso, es una estrategia que no se recomienda a la mayoría de los inversores. Además, Cole deberá afrontar el pago de impuestos sobre sus ganancias, lo que reducirá el beneficio neto. A fin de cuentas, una rentabilidad del 37% es atractiva, pero la realidad financiera es más compleja de lo que parece.
La lección es clara: los mercados de predicción pueden ofrecer oportunidades lucrativas, pero requieren un análisis exhaustivo, una gestión prudente del riesgo y una comprensión realista de las limitaciones inherentes a cualquier apuesta, por bien fundamentada que esté.