D-wave quantum: el estallido del sector cuántico tras el drama iraní

El precio de las acciones de D-Wave Quantum se desplomó un alarmante 23,2% en marzo, arrastrado por el pánico geopolítico generado por la crisis en el Estrecho de Ormuz. Un golpe que refleja la fragilidad de las empresas del sector cuántico ante la volatilidad del mercado.

La guerra en el golfo y el precio de la incertidumbre

La caída del 23,2% se produjo en un mes en el que el S&P 500 y el Nasdaq Composite también experimentaron descensos, aunque en menor medida. La tensión entre Estados Unidos e Israel, y las interrupciones en el suministro de petróleo derivadas de las medidas restrictivas de Irán, impulsaron los precios del crudo y generaron una fuerte reacción de riesgo por parte de los inversores.

D-Wave, con su valoración altamente dependiente del crecimiento, se vio especialmente afectada. Las acciones de la compañía ahora se han desplomado un 45% en lo que va de año, lejos de la recuperación observada en el mercado general en abril, donde el S&P 500 ha subido un 3,8% y el Nasdaq un 4,9%.

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El 'monopolio indispensable' y la sombra de la ia

La compañía, considerada por algunos analistas como un “monopolio indispensable” al proporcionar tecnología crítica tanto a Nvidia como a Intel, se enfrenta a un desafío considerable. La incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio podría prolongar la presión sobre sus acciones, especialmente si las tensiones económicas impactan en las perspectivas de subidas de tipos por parte de la Reserva Federal.

Pero, ¿podría la inteligencia artificial ser la clave para desbloquear el siguiente nivel de riqueza? Un informe reciente explora la posibilidad de que una empresa poco conocida, con una tecnología fundamental, se convierta en la primera ‘trilionaera’ del mundo. La pregunta no es si la tecnología cuántica tiene potencial, sino si la ejecución será suficiente para generar un retorno significativo para los inversores.

Analistas moderan las expectativas

Analistas moderan las expectativas

La reciente cobertura de Mizuho, que mantuvo una recomendación ‘outperform’ pero redujo su objetivo de precio de 40 a 30 dólares, refleja una creciente cautela entre los analistas. Es una señal de que el sector cuántico podría estar entrando en una fase de reevaluación, donde las expectativas de crecimiento se moderan. Aunque el mercado ha experimentado un respiro en abril, D-Wave sigue rezagado, con una caída del 1% en el mes. Esto, sumado a la reciente disminución del objetivo de precio de Mizuho, sugiere una visión más pesimista a medio plazo.

La Motley Fool, por su parte, no incluyó a D-Wave en su lista de las 10 mejores acciones para invertir, lo que subraya la preocupación del mercado por la exposición del sector a los riesgos geopolíticos y macroeconómicos. Sus retornos históricos, con un promedio del 928% desde 2009, parecen ahora un recuerdo lejano.