finanzas

Bloom energy: el frenesí de la ia dispara la acción en bolsa

El precio de las acciones de Bloom Energy ha explotado, subiendo un asombroso 1.500% en lo que va de 2024. Un crecimiento que se alimenta, sobre todo, del insaciable apetito de los gigantes de la inteligencia artificial por centros de datos.

La ia exige energía: bloom, la solución instantánea

Las hiperscaleras, con su voraz demanda de poder para alimentar sus algoritmos, están apostando a las celdas de combustible de óxido sólido de Bloom. Un sistema que, de manera sorprendente, puede desplegarse en cuestión de meses – recordemos que Oracle recibió su instalación en apenas 55 días – en lugar de los años que demandaban las tecnologías convencionales.

Con un backlog de 6.000 millones de dólares y una oferta de suministro que, gracias a la llegada de Simon Edwards como nuevo consejero delegado, parece menos restrictiva que la de sus competidores, Bloom se encuentra en una posición privilegiada para capitalizar la explosión de la demanda. Edwards, con su experiencia en la escalada de empresas tecnológicas, aporta una visión crucial para navegar por este entorno en rápida evolución.

Más allá del backlog: ¿qué espera el mercado?

Más allá del backlog: ¿qué espera el mercado?

Los analistas de Wells Fargo apuntan a una facturación de 536 millones de dólares para el primer trimestre, un incremento del 64.3% respecto al año anterior. Se espera que las cuentas anuales revelen un crecimiento continuo del backlog, un factor clave para justificar la actual valoración.

El precio de la acción se cotiza a 163 veces su beneficio esperado para 2026, una cifra que refleja la euforia del mercado. Pero, ¿es una locura? El consenso apunta a un beneficio por acción de 4.92 dólares para 2028, dando lugar a una valoración de 47 veces sus ganancias proyectadas. La estrategia de Bloom, sin duda, es arriesgada, pero la velocidad con la que está cumpliendo sus compromisos – y con la llegada de Edwards – podría ser la clave para mantener el impulso.

La compañía no solo se beneficia de la necesidad inmediata de energía, sino que también cuenta con una flexibilidad que la diferencia de la competencia. Es una apuesta audaz, sí, pero en un mundo donde la IA es la nueva frontera, Bloom Energy parece haber encontrado el combustible correcto.