Blackrock se lanza a la arena: desafía a invesco por el dominio del nasdaq 100
La batalla por el mercado de ETFs del Nasdaq 100 se intensifica con la entrada de blackrock. La gigante financiera se prepara para lanzar IQQ, un nuevo fondo que compite directamente con los líderes de la categoría, QQQ y QQQM, poniendo en jaque a Invesco tras décadas de hegemonía.
Un nuevo jugador en el tablero
La estrategia de blackrock, lejos de ser una simple replicación, parece estar guiada por una clara intención de erosionar el dominio de Invesco, que ha gozado de una posición privilegiada gracias a la limitada oferta de licencias del índice Nasdaq 100. La compañía ha demostrado una visión a largo plazo, construyendo un ecosistema ETF desde cero, como señala Invesco.
Los datos hablan por sí solos: QQQ, con 376 mil millones de dólares bajo gestión, experimentó una salida masiva de capital durante los dos primeros meses de 2026, perdiendo casi 8 mil millones de dólares. En contraste, QQQM atrajo 1.6 mil millones de dólares en flujos netos, superando ampliamente a QQQ con 18 mil millones de dólares en 12 meses. La diferencia en las comisiones –15 puntos básicos contra 18 para QQQM– también se perfila como un factor determinante.

La guerra de las comisiones
La decisión de BlackRock de competir en precio es, sin duda, un mensaje claro. La compañía, pese a tener otros ETFs con domicilados en distintas jurisdicciones –Canadá, Hong Kong y Europa–, no descarta el uso de sus productos existentes para replicar la exposición al Nasdaq 100. La falta de información sobre las comisiones del nuevo IQQ añade una capa de incertidumbre a la ecuación.

Una estrategia a largo plazo
La conversión de QQQ de un unit investment trust a un fondo abierto, tras una intensa campaña de recogida de votos entre los accionistas, es un hito importante. Esta operación liberó a Invesco de restricciones y le permitió reducir sus comisiones, pasando de 20 a 18 puntos básicos. Además, el lanzamiento de QQQ Equal Weight (QEW) -que asigna un 1% a cada acción- demuestra la flexibilidad de Invesco y su capacidad para adaptarse a las nuevas demandas del mercado. La estrategia, tal y como reconoce Nasdaq, busca “capturar compañías que están dando forma al crecimiento a largo plazo”.
La respuesta de Nasdaq es cautelosa, referenciando la necesidad de “nuevos socios” para expandir el acceso al índice, pero sin confirmar la implicación de BlackRock más allá de su nuevo ETF. En definitiva, la llegada de BlackRock al mercado del Nasdaq 100 no es solo un movimiento estratégico; es un desafío directo a la posición de Invesco, una apuesta por la competencia y una señal clara de que el mercado de ETFs está en constante evolución.
