Bank of america: buffett apuesta otra vez, y el mercado lo nota

El gigante financiero, Bank of America, sigue en el radar de Warren Buffett, quien mantiene una inversión considerable en el banco desde 2011. Una apuesta que, sorprendentemente, está impulsando la acción en medio de incertidumbres.

Un stake en ascenso: de 5.000 millones a 28.450

La relación entre Buffett y Bank of America se remonta a 2011, cuando adquirió una participación inicial de 5.000 millones de dólares a través de acciones preferentes. Posteriormente, en 2017, amplió su posición con la compra de 679 millones de acciones comunes por 17.210 millones. Hoy, la inversión total de Berkshire Hathaway asciende a 28.450 millones de dólares, representando el 517.30 millones de acciones que componen su cartera.

Pero la historia no termina ahí. A pesar de una ligera caída del 2,9% en 2026, la acción de BAC ha experimentado un notable repunte en el último mes, registrando un incremento de casi el 14% desde abril. Este movimiento ha llamado la atención de los fondos de cobertura, con 118 de los 1.041 fondos que monitorean la acción mostrando una postura alcista, lo que representa una inversión total de 39.260 millones de dólares.

Más allá de las proyecciones: ¿por qué el optimismo?

Más allá de las proyecciones: ¿por qué el optimismo?

El argumento principal detrás de esta apuesta reside en la percepción de Bank of America como una franquicia financiera de alta calidad, capaz de resistir las turbulencias del mercado. A pesar de las dudas sobre los ingresos por intereses y la exposición al sector inmobiliario comercial, y los potenciales ajustes en sus activos de patrimonio a largo plazo (HTM), el banco se beneficia de una base de depósitos de bajo costo, una diversificación de sus ingresos a través de Global Banking y Merrill’s Wealth Management, y un ratio de distribución de dividendos del 32%. Además, cuenta con un historial de crecimiento de dividendos de 12 años y la capacidad de seguir recomprando acciones y aumentando los pagos a los accionistas.

Los comentarios de Jim Cramer, quien calificó la cotización de BAC como “una ofensa” a Brian Moynihan, y la observación de Dean Athanasia sobre el incremento en los ingresos por intereses (7%), el crecimiento de los ingresos por banca de inversión (10%) y los ingresos por mercados (en el rango del doble dígito inferior), refuerzan esta visión positiva. Los resultados del cuarto trimestre de 2025, con un crecimiento general de los ingresos del 7%, un aumento del 18% en los beneficios por acción (EPS) y un crecimiento del 10% en los ingresos por intereses netos (NII), respaldan aún más la tesis.

La empresa mantiene un ratio CET1 del 11,4%, lo que subraya su solidez y capacidad de adaptación a los desafíos impuestos por Basel III, CCAR, CRE y las implicaciones de los HTM. Mientras que el equipo de gestión reconoce el potencial de acciones de Inteligencia Artificial (AI), el análisis indica que BAC ofrece un mayor retorno y menor riesgo. Si bien se mantiene una postura cautelosa frente a las oportunidades de inversión en AI, se ofrece un informe gratuito que detalla una acción de AI de corto plazo con gran potencial de apreciación.

En definitiva, Bank of America, pese a las presiones sectoriales, se mantiene como un compounder sólido, un banco que, según parece, no ha dicho su última palabra en este juego de inversiones. El mercado, por el momento, parece estar de acuerdo y observa la acción con una mirada renovada.