Alphabet: la ia se vuelve rentable, pero ¿es el momento de invertir?
El gigante tecnológico Alphabet, matriz de Google, ha pasado de ser el 'unicornio' del sector de la inteligencia artificial a demostrar que su apuesta por la tecnología puede generar beneficios reales. Un año de crecimiento exponencial, impulsado por la IA, ha chocado contra una corrección del Nasdaq, pero la situación sigue siendo, en el fondo, sorprendentemente sólida.
El motor de crecimiento: la ia no es una amenaza, es una oportunidad
Las cifras hablan por sí solas. En su informe de resultados del pasado año, Alphabet reveló que los ingresos de Google Search y publicidad, tradicionalmente su principal fuente de ingresos, habían subido un 17% interanual, gracias en gran medida a las ‘AI Overviews’ – las resúmenes de inteligencia artificial que Google ofrece en sus búsquedas. La inversión en IA, por tanto, no ha sido un gasto, sino una inyección de dinamismo.
Google Cloud, el brazo de computación en la nube, ha experimentado un crecimiento aún más vertiginoso, con un aumento de ingresos del 48% y un incremento de más del 153% en sus beneficios operativos. Aunque la competencia con OpenAI y Anthropic genera ruido mediático, Alphabet se mantiene en la contienda, con una base de usuarios de 750 millones de usuarios activos mensuales en su app Gemini y 325 millones de suscriptores de Google One y YouTube.
Y no olvidemos Waymo, el servicio de conducción autónoma, que continúa expandiéndose gracias a la financiación externa. La empresa demuestra capacidad de ejecución y un potencial de mercado que pocos cuestionan.

Un crecimiento sostenido, pero con un coste elevado
El crecimiento global de Alphabet en 2025 se situó en un 15%, una cifra asombrosa para una empresa que factura 403 mil millones de dólares anuales. Los analistas esperan que ese ritmo se acelere hasta un 17% este año, lo cual representa un desafío en un entorno de incertidumbre económica. La empresa está invirtiendo 175 a 185 mil millones de dólares en IA y centros de datos este año, una jugada arriesgada que, sin embargo, se financia con las ganancias de sus negocios existentes – la publicidad y la nube – lo que reduce el impacto en sus cuentas.
El factor que realmente preocupa a algunos inversores es la integración de la IA en productos y servicios ya existentes, como Siri, que aún está lejos de aprovechar el potencial de Gemini. Se espera que este sea un punto clave en los próximos años. Pero, por ahora, Alphabet se encuentra en una posición privilegiada para cosechar los frutos de la revolución de la IA.

Valoración justa, no una ganga
Si bien la caída del precio de las acciones es comprensible en un contexto de corrección del mercado, Alphabet no se considera una ganga. Su valoración se sitúa en 27 veces sus ganancias de los últimos 12 meses, un múltiplo que, aunque no es excepcionalmente bajo, refleja el potencial de crecimiento esperado. El ratio PEG, que relaciona el precio con el crecimiento esperado, se sitúa en 1.8, lo que indica una valoración razonable para el crecimiento proyectado. Una oportunidad que, sin duda, merece ser observada, especialmente si el rebote del mercado se materializa.
