Ai descarta la subida: nvidia se desinfla y el mercado reacciona
El sector de la inteligencia artificial, que hasta hace unas semanas parecía imparable, sufre un inesperado freno. El ETF Global X Artificial Intelligence & Technology registra una caída del 3% en lo que va de año, un aviso claro de que el optimismo inicial se disipa.
Nvidia, el gigante en crisis
Nvidia (NVDA), motor indiscutible de la revolución AI, no es ajena a esta corrección. Su acción ha descendido un 1.6% en lo que va de 2026, incluso cayendo hasta un 12% en marzo, a pesar de que sus perspectivas de negocio siguen siendo sólidas. No es una merma, sino una oportunidad, según algunos analistas, que apuntan a un posible doble de la cotización para finales de año.

Un flujo de ingresos desmesurado
Los números de Nvidia no engañan. El cierre de su ejercicio fiscal 2026, que terminó el 25 de enero, se produjo con una subida del 73% en sus ingresos, alcanzando los 68.000 millones de dólares. Sus beneficios por acción crecieron un 82%, situándose en 4.77 dólares anuales. Pero lo realmente alarmante es la proyección para el nuevo ejercicio: la compañía anticipa un billón de dólares en ingresos provenientes de sus chips Blackwell y Rubin, un salto del doble de lo previsto inicialmente para 2025 y 2026, lo que demuestra la rápida adopción de estas nuevas tecnologías.

Blackwell y rubin, la clave del futuro
Estos chips, capaces de impulsar tanto el entrenamiento como la ejecución de modelos de IA, están generando un impacto significativo. Nvidia ha conseguido un 68% más de ingresos en su negocio de centros de datos, alcanzando los 193.700 millones de dólares, un récord absoluto. La superioridad de los chips Rubin, que ofrecen un 3.5 veces más de velocidad en el entrenamiento y un 5 veces más en la ejecución, no deja lugar a dudas: la demanda es inmensa. La compañía espera un incremento del 74% en sus beneficios este año, situándolos en 8.29 dólares por acción, un dato que impulsa aún más las expectativas sobre su futuro.

El mercado subestima el potencial
Paradójicamente, el mercado parece no estar reflejando la fortaleza de Nvidia. Su cotización se encuentra a un ratio de 21 veces sus ganancias futuras, ligeramente superior al promedio del S&P 500. Este múltiplo es excesivamente bajo, dado el potencial de crecimiento de la empresa, que supera en más de cuatro veces el crecimiento promedio esperado por el índice. Es probable que, de aquí a finales de año, Nvidia justifique un múltiplo superior, tal y como sugieren las estimaciones, que apuntan a un posible salto hasta los 348 dólares.
Una inversión a considerar
Con un crecimiento proyectado que podría duplicar el del S&P 500, la oportunidad de invertir en Nvidia es, sin duda, atractiva. Antes de que la acción dé el siguiente paso, podría ser el momento de apostar por ella.
