Tensión en el golfo: trump acelera la crisis con irán y amenaza de '12 de la noche'
Las cotizaciones del crudo West Texas Intermediate (WTI) se dispararon este lunes, alcanzando un máximo de cuatro semanas, mientras que el precio de la gasolina RBOB también experimentó un fuerte alza, impulsadas por la escalada de la tensión con Irán y las señales de una posible intervención militar estadounidense.
El dilema del estrecho de hormuz: ¿guerra o cese al fuego?
La amenaza del presidente Trump de ‘deciminar’ a Irán a medianoche del martes, en caso de no llegar a un acuerdo para reabrir el Estrecho de Hormuz, ha generado una volatilidad extrema en los mercados energéticos. La especulación sobre una posible ofensiva militar, respaldada por informes de la prensa como el Wall Street Journal sobre las preparaciones del ejército estadounidense, ha provocado un aumento abrupto en los precios, con saltos de hasta el 0,87% para el crudo y el 0,61% para la gasolina.
Pero la esperanza de un cese al fuego, negociado entre Estados Unidos, Irán y mediadores regionales, se ve cada vez más difusa. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha rechazado categóricamente la propuesta, calificándola de ‘irracional’, y ha reafirmado el deseo de un fin definitivo del conflicto.
La situación en el Golfo Pérsico se complica aún más por los daños sufridos por instalaciones energéticas en la región, reportados por el IEA como ‘severamente o muy gravemente’ dañados, y que requerirán meses de reparación. Más de 290 millones de barriles de crudo permanecen almacenados en buques petroleros, un volumen superior al del año anterior, debido a bloqueos y sanciones. La UAE se prepara para apoyar a EE.UU. en la apertura forzosa del Estrecho de Hormuz, buscando una resolución a través de la ONU.
Mientras tanto, la producción de petróleo en el Medio Oriente se está reduciendo debido a la presión de los precios y la falta de almacenamiento. El precio del crudo de exportación de Arabia Saudita ha subido 17 dólares por barril para entrega en mayo, un movimiento que contrasta con la decisión de OPEC+ de aumentar la producción en 206.000 barriles diarios.
La situación es tensa también en Ucrania, donde los ataques de drones y misiles ucranianos siguen dañando refinerías rusas, limitando las exportaciones y, por ende, la oferta global. La reciente reunión en Ginebra para intentar un acuerdo de cese al fuego se derrumbó, con Zelenskiy acusando a Rusia de prolongar el conflicto. Y la guerra entre Rusia y Ucrania, lejos de calmarse, sigue siendo un factor clave en la volatilidad del mercado energético.

El precio de la incertidumbre: un futuro incierto para el petróleo
La incertidumbre geopolítica, lejos de desaparecer, mantiene el precio del petróleo en niveles elevados. La decisión de la EIA de mostrar un exceso de inventario de crudo y gasolina en Estados Unidos, junto con el aumento de la actividad de los fracking en el país, podría frenar el alza, pero la amenaza de una guerra en el Golfo Pérsico sigue siendo un factor determinante. La situación económica global, con las crecientes tensiones en Europa y la persistente inflación, también podría influir en la demanda y, por ende, en los precios del petróleo. El mundo observa, con inquietud, el desarrollo de los acontecimientos en el Estrecho de Hormuz.
