La furia de maui: una pareja pierde su hogar y un aviso para todos
El sueño de una vida tranquila en Maui se desvaneció en un instante para Tom y Carrie Bashaw. Tras años de esfuerzo, la pareja, ambos próximos a los 80 años, vieron cómo su hogar, construido en 2020 en Wailuku, era tragado por las aguas desatadas de un torrente convertido en río tras una tormenta torrencial. Un recordatorio brutal de que la seguridad, incluso en los lugares más paradisíacos, es una ilusión frágil.
La amenaza silenciosa: ¿por qué no tenían seguro contra inundaciones?
La vivienda, ubicada a una distancia prudencial de un pequeño arroyo, parecía estar protegida. 75 pies de distancia y 45 pies de altura eran una garantía, o eso creían. Pero la fuerza de la naturaleza demostró ser implacable. En una mañana de marzo de 2026, la lluvia transformó el arroyo en una furia desbordada, erosionando los cimientos y arrastrando la parte trasera de la casa. El viento, como un depredador final, completó la destrucción, derribando lo que quedaba sobre las aguas revueltas. Lo más alarmante: Tom y Carrie no contaban con un seguro contra inundaciones, pues no se encontraban en una zona oficialmente designada como de riesgo. Un error con consecuencias devastadoras.
La historia de los Bashaw no es un caso aislado. La Administración Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) revela que solo el 4% de los propietarios en Estados Unidos poseen un seguro contra inundaciones, a pesar de que el 99% de los condados han sufrido inundaciones desde 1996. El año 2025 fue especialmente trágico, con inundaciones mortales que azotaron desde Texas hasta Nueva York, comunidades enteras sumidas en la desesperación.
Anderson Baker, un ex ejecutivo de seguros en Louisiana, lo resume con contundencia: “Existe una concepción errónea de que si no vives cerca de un río o la costa, no necesitas un seguro contra inundaciones. Pero la verdad es que todos estamos en una zona de inundación. Incluso en la cima de una montaña. Solo que algunas son mejores que otras.”

El coste de la falsa seguridad: un riesgo creciente
Una encuesta reciente de Munich Re y el Insurance Information Institute reveló que el 64% de los propietarios estadounidenses creen que sus hogares no están en riesgo de inundación. Muchos, tras pagar su hipoteca, abandonan la cobertura, ignorando que el peligro no desaparece con la deuda. La ayuda federal en caso de desastre, cuando se ofrece, suele ser insuficiente para cubrir los costos reales. La mayoría de las pólizas de seguro para el hogar no incluyen cobertura por inundaciones, dejando a los afectados con una brecha enorme entre lo perdido y lo recuperable.
Ante este panorama, ¿cómo saber si necesitas un seguro contra inundaciones y cómo obtenerlo? La herramienta de evaluación de riesgos de FEMA en floodsmart.gov permite conocer el riesgo específico de tu propiedad. No te dejes engañar por la ausencia de ríos cercanos; la topografía del terreno puede ser engañosa. Si la ley exige un seguro, obténlo y mantenlo. Considera el costo del seguro como parte de tus gastos de vivienda, un pequeño precio a pagar para evitar una catástrofe financiera.
Mientras tanto, Carrie y Tom Bashaw, ahora durmiendo en un colchón inflable en un almacén en su propiedad, enfrentan la reconstrucción con una dignidad admirable. “Mother Nature wins, and she wants you; she takes you”, dijo Tom con amargura. Una lección dolorosa, pero necesaria: la naturaleza no espera ni pide permiso. Y el costo de la indiferencia puede ser devastador.
La campaña de GoFundMe que su hija lanzó para ayudarlos ha recaudado casi 100.000 dólares, una muestra de la solidaridad humana. Pero, como bien saben los Bashaw, la verdadera seguridad no reside en la caridad, sino en la previsión.