Nike y el mundial: entre la visibilidad y las tasas

El Mundial de fútbol 2026 se avecina y Nike, lejos de ser un simple patrocinador, se prepara para una jugada estratégica que podría ser clave para su futuro financiero.

Un festín de logos: nike, francia y el campo de juego

La marca estadounidense, sin ser patrocinador oficial del evento, se posiciona como la principal proveedor de equipamiento para 12 equipos de selecciones, incluyendo gigantes como Francia, Inglaterra, Brasil y, por supuesto, España. Más allá de los jugadores con sus contratos de imagen, Nike despliega una campaña publicitaria, ‘Rip the Script’, con un film estelar que busca sumergir al espectador en el universo del fútbol y, por extensión, en la marca.

Según Elliott Hill, CEO de Nike, la empresa aspira a “catalizar el mercado futbolístico” durante los meses del torneo, expandiendo su presencia en más de 5.000 puntos de venta a nivel global, a través de sus socios mayoristas y la tienda online directa. Una ambición que, sin embargo, se ve empañada por las tensiones comerciales.

Disparada en costes, caída en beneficios

Disparada en costes, caída en beneficios

Los últimos datos revelan una realidad menos brillante: el tercer trimestre de 2026 registró un aumento del 2% en los gastos y un salto del 2% en el coste de los productos, impulsado, en gran medida, por las tarifas arancelarias. Este incremento se tradujo en una caída del 3% en las ganancias brutas y un descenso del 130 puntos básicos en el margen bruto, llegando al 40.2%. La consecuencia directa fue una contracción del 35% en los beneficios netos.

Matthew Friend, CFO de Nike, advierte que las tarifas representarán un desafío hasta el segundo trimestre de 2027, momento en el que se espera que se implementen medidas para mitigar su impacto. Pero la proyección a medio plazo es sombría: una caída de un dígito único en los ingresos y una presión continua sobre los márgenes. El panorama, en definitiva, es complejo y no ofrece perspectivas de mejora inmediata.

A pesar de este escenario, la visibilidad que el Mundial le brindará a Nike podría generar un ligero impulso en la acción, aunque el efecto inmediato en las ventas se prevé limitado. La compañía cotiza a 22 veces sus beneficios, un ratio considerablemente inferior al de hace unos meses, lo que sugiere que los inversores ya han descontado las dificultades actuales. Con un rendimiento del 31% en el año hasta la fecha, y un dividendo del 3.65%, Nike podría estar acercándose a su zona de compra. La campaña ‘Rip the Script’ y la expansión en los canales minoristas, especialmente a través de socios como Dick’s Sporting Goods, son factores que podrían contribuir a un ligero respiro en los resultados a partir del próximo trimestre.”n