Ford credit: el motor oculto que amenaza al gigante automotriz

La rentabilidad de Ford Motor Company (F) depende, en gran medida, de un negocio que muchos inversores ignoran: Ford Credit. Esta entidad financiera, que actúa como el brazo bancario de la compañía, ha sido durante años una fuente de ingresos considerable, pero ahora se enfrenta a un desafío que podría impactar significativamente sus resultados. La pregunta ya no es si Ford Credit es rentable, sino si podrá resistir la tormenta que se avecina.

La silenciosa contribución de ford credit a la rentabilidad

Mientras la atención se centra en la producción de vehículos eléctricos y los desafíos de la transición automotriz, Ford Credit ha operado en la sombra, generando una parte importante de los beneficios de Ford. Aunque solo representa alrededor del 5% de los ingresos anuales, Ford Credit ha contribuido con un 15% a 20% de las ganancias totales de la empresa, y en algunos años, incluso más. Este es un dato que no se puede ignorar, especialmente en un sector tan competitivo como el automotriz.

En 2023, Ford Credit generó unos sólidos 2.600 millones de dólares en ganancias antes de impuestos (EBT) y devolvió 1.700 millones de dólares a la matriz, recursos que Ford ha utilizado para impulsar su ambicioso plan de electrificación, financiar dividendos y, en general, sostener el crecimiento de la compañía. La clave reside en la gestión de los riesgos asociados a la financiación de vehículos, tanto a través de la venta directa como, especialmente, a través de los arrendamientos (leasing).

El modelo de negocio de Ford Credit, en lo que respecta a los arrendamientos, implica la proyección de valores residuales de los vehículos al final del contrato. Cuando los vehículos devueltos tienen un valor inferior al esperado, la rentabilidad de Ford Credit se ve afectada. Y es precisamente en este punto donde se presenta el problema actual.

La sombra de los evs off-lease: un problema en ciernes

La sombra de los evs off-lease: un problema en ciernes

El año 2008 marcó un punto crítico para Ford Credit, con la crisis financiera y la caída de la demanda de vehículos afectando gravemente sus resultados. La situación actual, aunque diferente, presenta un riesgo similar. La ola de vehículos eléctricos (EV) que regresan al final de sus contratos de arrendamiento podría generar pérdidas significativas para Ford Credit y otras entidades financieras que operan en el sector automotriz.

Experian estima que en 2028, casi 800.000 EVs volverán a estar en el mercado, representando el 15% de los vehículos usados que se ofrecen en arrendamiento. Pero lo preocupante es que se espera que el valor de reventa de estos vehículos sea, en promedio, 10.000 dólares inferior a las proyecciones iniciales, con oscilaciones que podrían alcanzar los 5.000 a 20.000 dólares dependiendo del modelo. Esto se traduce en una pérdida potencial de 8.000 millones de dólares para la industria en su conjunto.

La buena noticia para Ford es que, por ahora, su exposición a este riesgo es menor que la de sus competidores. Tesla y General Motors lideran el mercado de arrendamientos de EVs, con aproximadamente 228.000 y 102.000 vehículos, respectivamente, frente a los poco más de 52.000 de Ford. Sin embargo, el problema no es la magnitud del riesgo, sino la incertidumbre que genera.

Aunque las pérdidas por los EVs off-lease no son, en principio, suficientes para hundir a una automotriz, sí podrían afectar negativamente a los resultados de Ford en los próximos años. La gestión de este riesgo será crucial para mantener la confianza de los inversores y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de la compañía.

En definitiva, la situación actual exige una vigilancia constante y una adaptación rápida a las nuevas realidades del mercado de vehículos eléctricos. El futuro de Ford Credit, y en cierta medida, el de Ford Motor Company, depende de ello.