Oracle se refuerza con la cúpula financiera de schneider electric: ¿un giro estratégico?
Oracle ha dado un golpe sobre la mesa al incorporar a Hilary Maxson, exdirectora financiera de Schneider Electric, como su nueva CFO. La noticia, que entra en vigor el 6 de abril, llega en un momento crucial para la tecnológica, mientras se prepara para una ambiciosa inversión de hasta 50.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial.
La llegada de maxson: experiencia en capital intensivo
Maxson, de 48 años, aporta a Oracle una trayectoria sólida en empresas con alta intensidad de capital, como Schneider Electric, donde durante casi una década lideró las finanzas del gigante energético y de automatización, cuyo volumen de negocio supera los 45.000 millones de dólares. Anteriormente, desempeñó roles clave en AES Corporation durante doce años, abarcando áreas como finanzas, estrategia y fusiones y adquisiciones. Su formación académica incluye un título y un MBA de Cornell University, y actualmente ejerce como directora no ejecutiva y presidenta del comité de auditoría de Anglo American plc.
Clay Magouyrk, CEO de Oracle, ha destacado la experiencia de Maxson en “sectores donde la eficiencia en la ejecución es clave para el éxito”. La incorporación de Maxson permitirá a Doug Kehring, que había asumido temporalmente las funciones financieras tras la salida de Safra Catz, centrarse plenamente en las operaciones de comercialización.

La apuesta por la ia y el impacto en las cuentas
La elección de una CFO con experiencia en el sector industrial no es casualidad. Analistas como Anurag Rana de Bloomberg Intelligence sugieren que señala la importancia estratégica de la infraestructura de IA para Oracle, anticipando un crecimiento liderado por Oracle Cloud Infrastructure (OCI), más que por las bases de datos o las aplicaciones tradicionales. Sin embargo, esta ambiciosa expansión tiene un coste: Oracle podría registrar flujos de caja negativos hasta 2030, según Bloomberg, mientras los gastos de construcción se disparan.
A pesar de este panorama, los resultados del último trimestre fueron sorprendentemente positivos, con un crecimiento de ingresos y beneficios superior al 20% en ambos casos, impulsado por un aumento del 84% en los ingresos de OCI y un 44% en los ingresos totales de la nube. La demanda de infraestructura en la nube sigue superando la oferta, pero la pregunta que se plantea es si la inversión masiva en OCI será suficiente para compensar las pérdidas de caja y mantener la confianza de los inversores, que han visto cómo las acciones de Oracle se desploman aproximadamente un 25% desde principios de año.
La apuesta de Oracle se define por un riesgo calculado, una estrategia audaz que podría consolidar su posición en el mercado de la nube o, por el contrario, poner en jaque su estabilidad financiera a corto plazo. La llegada de Maxson, con su experiencia en la gestión de capital intensivo, será determinante en el éxito o fracaso de esta jugada.
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