Emiratos: un oasis de riqueza que resiste la tormenta
A pesar del caos geopolítico y la disrupción comercial que azotan la región, los Emiratos Árabes Unidos se mantienen firmes como un faro de creación de riqueza y oportunidades, según revela un nuevo informe de Agility Research and Strategy.
Un hub en consolidación: la estrategia de los ricos
El estudio ‘WealthLens UAE 2026’ confirma la posición de los Emiratos como un polo fundamental para el emprendimiento, el capital internacional y la riqueza privada. La escalada de tensiones con Irán, documentada entre febrero y marzo, -se entrevistaron a 300 individuos-, no ha logrado erosionar la confianza en este territorio.
Sorprendentemente, cerca del 80% de los encuestados anticipa una mejora en las condiciones de negocio tras la resolución del conflicto en el Estrecho de Hormuz, un acontecimiento que, por fin, parece estar a la vuelta de la esquina gracias a un cese al fuego temporal acordado entre EE.UU. e Irán.

Gold: un refugio en tiempos de incertidumbre
Las carteras de los más adinerados siguen lideradas por la renta variable, complementadas con inmuebles locales y reservas de liquidez. No obstante, la diversificación se amplía a través de alternativas como el oro, un activo que ha ganado terreno de manera notable, incluso antes de la crisis actual.

Oro: más que una simple inversión
Un 57% de los individuos de alto patrimonio de los Emiratos posee joyería con oro, un 55% posee ETFs o fondos de inversión en oro físico, y otro 55% detenta barras o monedas de oro. Para los ultra-ricos, las preocupaciones sobre la depreciación monetaria y las recomendaciones de los asesores han impulsado un aumento considerable en la exposición al oro, una decisión que, según el informe, “ha fortalecido el caso para el oro en los portafolios de riqueza de los Emiratos.”
La movilidad del capital entre los clientes de alto y ultra-alto patrimonio es ágil y reactiva, pero, en el escenario post-conflicto, se espera un retorno a la estabilidad y un flujo de inversiones hacia los Emiratos. La reciente agresión contra Teherán, que golpeó especialmente a Dubai, el motor económico del país, evidenció la vulnerabilidad de la región. El éxodo de expatrios de alto poder adquisitivo y el colapso del turismo son datos irrefutables. El mercado, que comprende siete emiratos, se vio afectado, pero la resiliencia es palpable.
La cifra que resume la situación es esta: 57% de la población de alto patrimonio posee joyería con oro, 55% ETFs, y 55% oro físico. La lógica es clara: ante la volatilidad del dinero, el oro se erige como un seguro, un ancla en la tormenta.
“La situación es fluida, pero la apuesta por el oro en los Emiratos se ha consolidado. El riesgo es real, pero la recompensa también”, concluye el informe. Y, en este juego de poder, la estabilidad siempre ha sido la moneda más valiosa.