Applied digital: ¿una riqueza oculta o una trampa financiera?

Applied Digital (APLD) presume de un ambicioso contrato de 16.000 millones de dólares en ingresos por arrendamiento, un volumen que dejaría boquiabiertos a los gestores de infraestructura para IA. Sin embargo, la euforia inicial podría ser prematura, pues detrás de esa cifra se esconde una compleja red de riesgos que podría desmoronarse.

El gigante de la deuda de coreweave

La mayor parte de este contrato, 11.000 millones de dólares, depende de CoreWeave, una empresa que, a mi juicio, se encuentra jugando con fuego. CoreWeave está inmersa en una estrategia agresiva de crecimiento alimentada por una deuda que se dispara: de 7.900 millones el año pasado a más de 21.000 millones en la actualidad. La cifra habla por sí sola: el servicio de la deuda ya consume el 25% de sus ingresos, mientras que la compañía sigue quemando 1.200 millones de dólares anuales. Un desequilibrio que, a la larga, puede ser insostenible.

Openai: el pilar inestable

Openai: el pilar inestable

Pero la historia no termina aquí. CoreWeave, a su vez, depende en gran medida de OpenAI, el creador de ChatGPT. Esta última, proyecta pérdidas de 14.000 millones de dólares solo en 2026, con un desembolso total de 115.000 millones hasta 2029. Aunque OpenAI confía en que el crecimiento de los ingresos suplirá estas pérdidas, las márgenes operativas se deterioran y los signos de desaceleración en el crecimiento de usuarios son cada vez más evidentes, incluso con subsidios a su uso. ¿Qué ocurrirá cuando OpenAI se vea obligada a subir los precios para alcanzar la rentabilidad? La fuga de usuarios, previsible, podría agravar la situación.

Un dominó de riesgos

Un dominó de riesgos

En esencia, Applied Digital se encuentra en una delicada posición: su futuro depende de CoreWeave, que a su vez depende de OpenAI, y ambas dependen de la incesante voluntad de los inversores de financiar la expansión de la inteligencia artificial a un ritmo sin precedentes. Si alguna de estas piezas del puzzle falla, el impacto se sentirá con fuerza en las cuentas de Applied Digital.

¿Qué veremos en cinco años?

¿Qué veremos en cinco años?

Es posible que en cinco años Applied Digital esté recaudando miles de millones en ingresos anuales por arrendamiento. Pero para lograrlo, cada eslabón de esta cadena debe resistir la presión. Con un panorama macroeconómico incierto y una deuda creciente, la probabilidad de que las cosas sigan el guion previsto es, en mi opinión, relativamente baja. La acumulación de deuda para financiar este crecimiento, nos deja con un riesgo a la baja que no podemos ignorar. En cinco años, es probable que Applied Digital no haya logrado mantener el ritmo del mercado, y sus inversores podrían lamentar su precipitado optimismo.