Amazon se estira con el cese del fuego en el medio oriente, pero las sombras persisten
El parón de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos impulsó la cotización de Amazon más de un 3% en la sesión de hoy, un respiro momentáneo que se traduce en una recuperación de la media móvil de 50 días tras meses de incertidumbre.
Un alivio temporal, pero la realidad es otra
La noticia del cese del fuego, anunciado por Donald Trump, parece haber reactivado el ‘risk-on’ en los mercados. Si bien los índices tecnológicos, como eBay, Wayfair y Etsy, también se beneficiaron, Amazon se enfrenta a una realidad más compleja. La reciente destrucción de sus centros de datos en Oriente Medio, agravada por el aumento de los costes de combustible tras la guerra, es un recordatorio brutal de la fragilidad de sus operaciones en la región.
La compañía ya ha anunciado un aumento del 3,5% en sus tarifas de fulfillment, una medida que, aunque necesaria, no contribuye a mejorar la percepción de la empresa. El analista Deepak Mathivanan de Cantor Fitzgerald, lejos de ser optimista, ha revisado al alza sus previsiones para AWS, argumentando que la transición hacia clientes “tail” y cargas de trabajo de inferencia mejorará la rentabilidad de la unidad de inteligencia artificial. Pero no todo son buenas noticias: Mathivanan ha reducido ligeramente las estimaciones de beneficios operativos de 2026 para Amazon, considerando el impacto de la inflación en los costes de transporte.

Ai, un campo de batalla en la nube
La clave, según el analista, reside en la evolución de la inteligencia artificial. La capacidad de los ‘hyperscalers’ para generar beneficios a partir de la computación, actualmente limitada por la concentración de clientes y la monetización de las cargas de trabajo, podría experimentar un cambio radical en los próximos años. Se espera que la diversificación de la base de clientes y el auge de las inferencias impulsen un crecimiento significativo en la demanda de servicios en la nube.
El stock de Amazon, que ha cerrado la sesión con una caída del 7% en el año, todavía se encuentra por debajo de su media móvil de 200 días, un nivel de soporte crucial desde febrero. La compañía se enfrenta a la publicación de sus resultados del primer trimestre, un evento que, sin duda, revelará si esta reciente recuperación es un espejismo o el comienzo de una nueva tendencia. Y, por cierto, los inversores deben tener en cuenta que el sector del e-commerce se enfrenta a un panorama económico global cada vez más incierto. Con el precio del petróleo en alza y la amenaza de una recesión, la recuperación de Amazon, aunque bienvenida, debe ser vista con cautela.