Amazon apura para robar satélites a globalstar: la guerra espacial se intensifica
Globalstar ha experimentado un salto del 13.43%, un reflejo directo de la creciente presión ejercida por Amazon, que parece decidida a adquirir la empresa y consolidar su posición en la batalla por el control del espacio orbital.
Un proyecto kuiper que desafía a starlink
La estrategia de Amazon, impulsada por Elon Musk, se centra en su ambicioso Proyecto Kuiper, un plan masivo para desplegar miles de satélites en órbita baja terrestre. Con alrededor de 200 satélites ya en el espacio, la empresa busca ofrecer servicios de internet satelital, directamente rivalizando con la popular plataforma Starlink de SpaceX, que cuenta con más de 10,000 satélites y 9 millones de usuarios. La competencia por el dominio de la conectividad global se ha elevado a un nuevo nivel.
Según fuentes del Financial Times, la adquisición de Globalstar no es una cuestión de mera estrategia, sino una necesidad apremiante para Amazon. La empresa se enfrenta a serias dificultades para alcanzar sus objetivos de lanzamiento, exacerbadas por la escasez de capacidad de los cohetes y la necesidad de recurrir a socios como Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, incluso pagando a SpaceX por el acceso a sus lanzadores. La empresa, liderada por Andy Jassy, podría ver en Globalstar una vía para acelerar la expansión de su constelación de satélites y aliviar la presión sobre sus proveedores de lanzamiento.
Pero la operación noestá exenta de obstáculos. La considerable participación del 20% que Apple tiene en Globalstar podría complicar las negociaciones, añadiendo una capa de complejidad a un proceso que ya se presenta como delicado. La empresa, que actualmente valora su capitalización bursátil en alrededor de 10.000 millones de dólares, se enfrenta a un desafío considerable para mantener esa valoración en una operación de esta magnitud.

Un juego de poder orbital
La inversión necesaria para cerrar esta adquisición se estima en una cifra astronómica, y la capacidad de Amazon para seguir pagando por lanzamientos, a pesar de su posición dominante en el mercado, es un factor determinante. De momento, la decisión de si la empresa seguirá adelante con la compra depende de la evaluación de los riesgos y beneficios, así como de la evolución de la competencia en el mercado satelital. Este movimiento podría ser el inicio de una guerra espacial que redefinirá el acceso a internet en todo el mundo. Y, a juzgar por la velocidad con la que Amazon está moviendo las fichas, la respuesta no tardará en llegar.”n
