La poesía escrita por la mujer que fascinó a poetas como Ernesto Cardenal y Bob Dylan, y que admiraba a Yeats, Sandburg, Dinesen, Pushkin, Rilke, Whitman, Sitwel, Hopkins y Dylan Thomas.

Marilyn

Poeta

Marilyn Monroe es un invento del imaginario colectivo del siglo XX. La prueba de que no existió son sus películas, que subrayan su imagen antes de difuminarla (unas cataratas, una falda alzada por una corriente de aire, una manada de potros salvajes: cualquier pretexto vale para que el icono erótico haga desaparecer a la persona e incluso a la actriz); sus innumerables biografías, que nos ofrecen el esqueleto de lo que fue, apenas un puzzle de huesos y nervios, separado de su soplo vital mientras pretenden que hacen lo contrario; sus libros de fotos, que o la retratan>>>

traducciones y texto de Jesús Aguado

>>> en las dos dimensiones de los almanaques de talleres de coches (como empezó así, así la siguen buscando, incapaces de mirar con ojos propios, muchas cámaras) o la multiplican hasta las infinitas dimensiones que poseen las diosas, es decir, las divas, es decir, esos solitarios e inalcanzables seres olímpicos a los que uno puede remitir oraciones y ruegos pero no abrazar, besar, invitar a un café, llevarse de viaje o instalar en su casa, doble traición de la que no se libran ni el mediocre André de Dienes ni el gran Richard Avedon; sus maridos y amantes, desde el jugador de béisbol hasta el dramaturgo, desde el gigoló hasta el actor de éxito, desde el presidente del país hasta el compañero de fábrica, que dan la sensación de haberla usado para llamar la atención del mundo antes que para iluminar el fondo del fondo de su alma, que es lo que debe hacer el amor; e incluso sus sucesivos psiquiatras y profesores, que no acertaron a desactivar la huérfana que nunca dejó de ser, el vacío de un origen caminando sonámbulo hacia el vacío de un final, quizás porque eso la hubiera vuelto independiente de ellos, lo que les hubiera privado, además de un dulce para sus golosos egos de niños con barba postiza, de una paciente famosa y bella  y rica cebo para otros pacientes ricos, bellos y famosos.
Marilyn Monroe, y ésa fue su tragedia, que es quizás la tragedia de los que se dejan atrapar por el cazamariposas del éxito, no existió más que a medias: la suya fue la existencia dudosa del alba y del atardecer, de los seres mitológicos y de las criaturas de ficción, de los bebés en el vientre de su madre y de las galaxias antes de explotar en la caverna del universo, de los que fallecen demasiado jóvenes o centenarios. La existencia dudosa también de la poesía, que es una actividad que no hace, una idea que no piensa, un cuerpo de fantasma cuya misión última es probar el grado de penetrabilidad o impenetrabilidad de las cosas del mundo. Esa cualidad anticartesiana que comparten Marilyn y la poesía, que dudan luego no existen, vuelve coherente de pronto dos hechos: la fascinación de los poetas por la actriz, a la que han dedicado cientos de textos emocionantes —quién no recuerda los de Ernesto Cardenal o Bob Dylan—, y la de actriz por los poetas —Yeats, Sandburg, Dinesen, Pushkin, Rilke, Whitman, Sitwel, Hopkins, Dylan Thomas o, entre otros, Rosten, con el que le uniera una gran amistad durante muchos años—y la poesía, a la que se entregó como lectora autodidacta con pasión toda su vida y con la que se atrevió como escritora esporádica en un puñado de ocasiones. Pero a Marilyn, creo, no hay que medirla, a la hora de leer sus versos, con la historia de la literatura sino con la historia de la adolescencia, otro territorio de dudosa existencia, y con la historia del naufragio. Marilyn Monroe fue, escribiendo, una niña que pierde el flotador y grita pidiendo ayuda, no una profesional de la escritura dialogando con una tradición y sus cimas. Su existencia dudosa de mujer devorada y asfixiada por su imagen era normal que se encontrara comprendida, en ambos sentidos, en la dudosa existencia de la poesía, esa hidra maternal que también se alimenta de imágenes. Me atrevo a sugerir que la poesía le hubiera venido mejor que el cine o que las pastillas recetadas por los médicos para existir feliz dentro de su duda, para dudar de su existencia sin renunciar a la felicidad. Algo de eso se entrevé en los poemas que se reproducen a continuación, pero aquí detengo el libre curso de mis intuiciones para no convertirme yo también en otro de los muchos que se han fabricado una Marilyn íntima a costa de la Marilyn de verdad.

 

 


MARILYN MONROE / POEMAS

SELECCIÓN Y TRADUCCIÓN DE JESÚS AGUADO

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NIGHT of the Nite-soothing–
Darkness-refreshes-Air
Seems different-Night has
No eyes nor no one-Silence–
except to the Night itself

 

Noche de la Noche calmante
la oscuridad refresca
el aire
parece diferente
                                   la Noche no tiene
ojos
            no hay nadie
                                   silencio
para todos excepto para la misma Noche


Life

I am of both your directions
Existing more with the cold frost
Strong as a cobweb in the wind
Hanging downward the most
Somehow remaining
those beaded rays have the colours
I've seen in paintings-ah life
they have cheated you

thinner than a cobweb's thread
sheerer than any–

but it did attach itself
and held fast in strong winds
and singed by the leaping hot fires
life –of which at singular times
I am both of your directions–
somehow I remain hanging downward the most
as both of your directions pull me

 

Vida

Soy como tú contradictoria
más viva con la escarcha
resistente como una tela de araña al viento
colgando boca abajo casi siempre
aguantando de alguna manera
esos rayos condensados reflejan los colores
que he visto en los cuadros
                                                      ay vida
cómo te han engañado

más delgada que un hilo de una tela de araña
más pura que ninguna

pero se sostuvo a sí misma
se agarró con fuerza durante el vendaval
se quemó en las crepitantes llamas

vida
algunas veces
soy contradictoria como tú

de alguna manera aguanto colgando boca abajo la mayor parte del tiempo
mientras tus fuerzas contradictorias tironean de mí


To the weeping wilow

I stood beneath your limbs
and you flowered and finally clung to me
and when the wind struck...with the earth
and sand – you clung to me.

 

Al sauce llorón

Me paré bajo tus ramas
hasta que floreciste
y te abrazaste a mí

y cuando el viento desató
la tierra
y la arena
te abrazaste a mí


[O, Time]

O, Time
be kind.
Help this weary being
to forget what is sad to remember.
Loose my loneliness,
ease my mind,
While you eat my flesh.

 

Oh Tiempo
sé amable.
Ayuda a este ser agotado
a olvidar las cosas tristes.
Alivia mi soledad
y tranquiliza mi mente
mientras vas devorando mi carne.


Here goes

GOOD night
Sleep tight
and sweet repose.
Where ever you lay your head –
I hope you find your nose.

 

Allá va

Buenas noches
que tengas dulces
y profundos sueños.
Y que donde quiera que reposes tu cabeza
estés también tú.


A sorry song

I've got a tear hanging over
my beer that I can't let go.
It's too bad
I feel sad
when I got all my life behind me.
If I had a little relief
from this grief
then I could find a drowning
straw to hold on to.
It's great to be alive.
They say I'm lucky to be alive it's hard to figure out –
when everything I feel – hurts!

 

Canción triste

Tengo una lágrima colgando
sobre mi cerveza
que no termina de caer.
Está mal que
me sienta morir
cuando contemplo lo que he vivido.
Un mínimo alivio
a tamaño dolor
sería suficiente
como clavo ardiente
al que agarrarme.
Es estupendo estar vivo.
Me dicen, sí, que soy afortunada por estar viva
¡pero es tan difícil sentirlo
cuando todo
me hace daño!

 

[I Left my home of green rough wood]

I

I left my home of green rough wood,
a blue velvet couch.
I dream till now
a shiny dark bush
just left of the door.
Down the walk
clickity clack
as my doll in her carriage
went over the cracks–
“We'll go far away”.

II
Don't cry my doll
don't cry
I hold you and rock you to sleep
hush hush I'm pretending now
I'm not your mother who died.

III

Help Help
Help I feel life coming closer
When all I want is to die

 

7

I

Dejé mi hogar de rugosa madera verde
y un sofá de terciopelo azul.

Sigo soñando
con el lustroso arbusto oscuro
que había a la izquierda de la puerta.

Calle abajo
clac clic clac
el cochecito con mi muñeca
iba saltando sobre las grietas.
“Nos iremos muy lejos”.

II

No llores muñequita
no llores
te abrazaré y te meceré hasta que duermas.
Vamos vamos ahora voy a fingir
que no soy tu madre muerta.

III

Socorro socorro
socorro siento cómo me mira la vida
cuando lo único que quiero es morir.


[From time to time]

FROM time to time
I make it rhyme
but don't hold that kind
of thing
against
me–
Oh well what the hell
so it won't sell
what I want to tell–
is what's on my mind
taint Dishes
taint Wishes
it's thoughts
flinging by
before I die
and to think
in ink

 

De vez en cuando
escribo unos versos
pero no uses
esto
contra mí.
Pero, qué demonios,
lo que quiero decir
no va a vender.
Lo que hay en mi cabeza son
platos sucios
deseos sucios
reflexiones
que arrojo hacia afuera
antes de morir
tinta que piensa.


[I could have loved you once]

I could have loved you once
and even said it
But you went away,
A long way away.
When you came back it was too late
And love was a forgotten word.
Remember?

 

Podría haberte amado
e incluso decírtelo.
Pero te fuiste,
te marchaste muy lejos.
Cuando regresaste era ya demasiado tarde
y el amor, una palabra olvidada.
¿Te acuerdas?

 

 

 

Sobre este artículo

Publicado en Confines
N°33 Noviembre de 2010

•Traducciones y texto de Jesús Aguado
Barcelona (España)

Especial para Confines - El extremo Sur

 

Noviembre de 2010
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