Contracultura Globalizada

Por Federico Mehrbald

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El nombre "punk" (mocoso, basura, inservible) fue el nombre que la prensa le dio a esos grupos de jóvenes que empezaban a dudar sobre la belleza, a cuestionar los ídolos, a replantear la sociedad y a rechazar la hipocresía. Esta era la visión de "no futuro" que ya para mediados de la década del 70’ tenían muchos jóvenes, que veían como la sociedad se enfrentaba a una crisis profunda. Parecían haber sido llamados por los hombres de la escuela de Frankfurt (Adorno, Horkheimer, Marcuse, etc...) a llevar de un modo personal la Teoría Crítica, además se alejaban del marxismo.
La industria cultural había generado un cúmulo de grandes escenarios, donde mega estrellas pop llenas de luces, vestuarios y contratos millonarios con las grandes discográficas, simbolizaban la realidad de un estilo de vida que no identificaba a la juventud que se sentía día a día cada vez más marginada por el sistema. Londres fue el epicentro, la crisis del petróleo sumada a otros factores sociales, habían traído como resultado una importante desocupación, crecimiento de los barrios pobres, falta de respuestas, y la perspectiva de un horizonte negro a aquellos sueños de realización que habían sido la meta de las generaciones anteriores. Además Inglaterra comenzaba una guerra contra Argentina por las Islas Malvinas.
La distancia entre la producción cultural y la realidad a la que se enfrentaron muchos jóvenes de la generación de los principios del punk se fue haciendo tan evidente que la grieta comenzó a originar un emergente. Algunos invirtieron el dinero que les quedaba en las interminables colas de desempleo o en una guitarra eléctrica. En los garajes se empezaron a escuchar ruidos, los chicos no tenían ni tiempo ni dinero para aprender lo que la sociedad decía y debía saberse para tocar un instrumento. Las guitarras se convirtieron en fusiles, tenían mucho que decir y para eso no hacía falta tener una voz privilegiada sino todo lo contrario, una voz que gritara realidades. El under estaba tomado, ya no habitado por proyectos de estrellas sino por la más significativa muestra de respuesta cultural a la cultura dominante, porque los jóvenes estaban demostrando que su mundo no tenía nada que ver con el que las generaciones anteriores habían hecho. Todos los símbolos, los parámetros estéticos, y todo lo que representara la sociedad quedaba del otro lado de la valla que la misma realidad les había impuesto. La cuestión era diferenciarse de ese sistema que los había marginado por completo. Crestas de colores que se elevaban por sobre los engominados y prolijos cabellos de los antecesores. Borceguíes y ropa militar, que además de ser la única accesible por provenir de las cajas olvidadas de tiendas militares, denotaban una posición alejada del utópico sueño de paz y amor de la generación hippie y una actitud de lucha contra los parámetros sociales. Como toda cultura alternativa, contracultural,  generó su propio circuito, y tiendas como la de Malcon McLaren donde la ropa reciclada era la opción. Lugares donde los grupos se reunían ante un precario escenario y pequeñas discográficas como Chiswick que nucleaban a la escena musical punk; fueron el modo de vivir el momento particular que la historia regalaría para los punks londinenses.

 

 


 

Entre 1968 y 1976, el rock and roll gozaba de increíble creatividad, originalidad y prestigio. Los ramones, despreciados en EEUU, tuvieron que ser reconocidos en Inglaterra para que sus compatriotas se dieran cuenta de su existencia.

Bajo el arco de manchas de tiempo

Un beso de buenas noches del Príncipe Punk

Durante los años comprendidos entre 1968 y 1976 el Rock and Roll gozaba de unos momentos de increíble creatividad, originalidad y prestigio. La fórmula de la riqueza era, trabajar en alargar más y más las composiciones, que asimismo abrieron las puertas al Rock Sinfónico y la Psicodelia. Pero con un puñado de canciones veloces, de tres acordes y melodías simples, Los Ramones se las arreglaron para crear un ritmo nuevo y original.

Despreciados en EEUU, tuvieron que ser reconocidos en Inglaterra en primer lugar, para que sus propios compatriotas se dieran cuenta de su existencia. Y así pasaron los años 70`s, los 80`s y 90`s; muchas modas y estilos, pero Los Ramones hasta su final nunca abandonaron el punk rock, ni a su gente, ni su clásico grito de ánimo Hey Ho Lets Go!
por Federico Mehrbald

Joey Ramone medía 1,98 metros de altura y llevaba el pelo largo y liso, de color negro, lo que le oscurecía la cara, y también usaba sus características gafas rojo oscuro. A los 17 años, EN 1968, Jeffrey Hyman -su verdadero nombre- empezó a vagar las calles del West Village porque no se sentía cómodo en su casa, le molestaba el colegio y hasta los vecinos. Ahí empezó su problema con las drogas alucinógenas. Pero la relación con su madre siempre fue óptima, inclusive le enseño a fumar marihuana. Con respecto a lo físico, era zurdo y sufría un trastorno obsesivo compulsivo lo cuál influyó enormemente a la hora de desarrollar su característica sensibilidad y creatividad que posteriormente pondría en práctica en composiciones como "The KKK Took My Baby Away" y "She's a Sensation".
El 30 de marzo de 1976, Joey arma una banda musical con John Cummings y Douglas Colvin. El nombre de la banda es, curiosamente, The Ramones, en homenaje al seudónimo que Paul Mc Cartney utilizaba cuando los Beatles estaban de gira en Hamburgo: Paul Ramone. Desde ese momento en adelante, deciden conformarse como una familia, adoptando todos el mismo apellido: Johnny Ramone, guitarrista; Dee-Dee Ramone, bajista; Tommy Ramone, baterista; y Joey Ramone, cantante. Y al poco tiempo comienzan a sonar en la escena neoyorkina, todavía sumergida en el underground, y la gente fija la mirada en lo que ellos llevan a cabo, porque era algo completamente original.
Eran un cuarteto de chicos norteamericanos, que crearon las bases musicales para el punk rock, demostrándole al mundo que "si tienes ganas de hacer algo, hazlo". Eran algo acelerados, con pocos conocimientos musicales, y se lanzaron a tocar covers de sus grupos favoritos. Pero en su intento, se dieron cuenta que no eran buenos músicos y todo lo que tocaban les salía muy rápido; y así sin querer le dieron forma musical al punk.
Los Ramones mezclaron bases del pop más primitivo con algo del estilo surfer, una esencia de rockabillie, y por otra parte un apoyo en el glitter rock. La suma de todas estas influencias, definió el sonido del grupo; y que hasta en nuestros días de hoy se reconoce como su sello. Además, a lo largo de toda su carrera siempre intentaron ser fieles a su propio estilo y a sus fanáticos. En cuanto a su manera de vestir, usaban sus atuendos de pandillero neoyorquino decadente y demodé, con chaquetas de cuero y jeans andrajosos; iban acompañados de un sonido primitivo y de letras directas que versaban sobre vivencias y frustraciones de cualquier chico criado en Queens. En escena siempre se vieron imparables, y con shows de 40 minutos y 30 canciones al hilo, las unía el legendario 1, 2, 3, 4, ganaron la simpatía del público. Siempre sonaron igual en sus discos de estudio como en sus recitales, con la diferencia de que en el escenario aceleraban sus canciones a un ritmo demoledor.    
En 1976 grabaron su primer disco: "Ramones", de nombre homónimo. Cuando su primer material salió a la venta, nadie lo recibió de buen modo. La crítica lo tildó de insulto nacional, y en realidad eran 14 breves y veloces escupidas al glamoroso momento que la industria musical y sus héroes de millones de dólares estaban viviendo. Fue en Inglaterra donde encontraron eco a raíz de un ambiente más dispuesto a escuchar cosas como las que traía Ramones en sus valijas. El público reaccionó celebrando la novedad que venía del otro lado del Atlántico. Entre algunos de los asistentes al concierto estaban los que se convertirían en los estandartes del movimiento punk de Inglaterra: Johnny Rotten, Paul Cook, Sid Vicious (de Sex Pistols), Joe Strummer, Paul Simonon (The Clash), Steve Sverin (Siouxie and the Banshees), y Malcom McLaren, dueño de Seditionaires, la tienda underground de ropa punk.
En 1977 aparece "Rocket To Russia", su tercer disco. Una eminencia, en cuanto a producción discográfica se refiere, se hizo cargo Phil Spector. Pero la relación sería traumática, porque Spector es un perfeccionista que se emborracha, putea y persigue cada detalle. A partir de allí Johnny es quien toma las riendas musicales y las tensiones entre él y Joey no tardan en aparecer. Joey quiere despegar de la postura anti éxito y pretende un hit efectivo. Johnny no quiere ceder y Dee Dee aprovecha la situación para componer más y más. El resultado es "Road To Ruin", editado en el año 1978.

 

1995, finales

Tras una extensa carrera discográfica y miles de recitales, en 1995 el grupo decide que llegó el final y editan Adiós Amigos: quizás un modo de agradecer la acalorada recepción que tuvieron en Argentina en cada una de sus tres incursiones. Adiós Amigos se presenta con una gira mundial y un año más tarde Ramones dejaba de existir. Cumplieron 20 años sobre los escenarios y como la banda punk más respetada.
Participaron en el compilado Live at the CBGB´S, en 1977, donde formó parte Blondie, Television y The Dictadors, ente otros. Además lo hicieron en 1995, en Saturday Morning; una recopilación de temas de dibujos animados interpretados por diversas bandas. Los Ramones se sumaron con la canción de “El hombre Araña”.
En 1989 “Brain drain” ve la luz, y éste posee la canción “Pet Sematary”. Era la segunda vez que componían un tema para una película. Stephen King ofreció a los Ramones la colaboración del tema central de la película Cementerio de Animales basada en un libro de su autoría. Para los que la vieron, el conductor del camión que atropella al nene, iba esuchando “Sheena is a punk rocker”, también de Ramones.  
Como banda sonora aparecieron en muchas películas: Over the egde, Rock and roll high school, Times square, That summer, National Lampoon´s vacation, Get crazy, Roadkill, Car 54, Highway 61, Pet Sematary, School of rock, etc.
Una de sus flamantes apariciones en televisión, fue un episodio del Fantasma del Espacio emitido por la Cartoon Network en 1994, y que se seguía transmitiendo hasta hace unos meses, cuando los viernes y sábados, el canal de dibujos para infantes cambiaba a Adult Swim. Ahora lo dan por el canal I-sat.
El eterno dibujo animado que apareció en Argentina cuando sólo se podía observarlo en el canal Space antes del que explotara su boom mediático, Los Simpsons (creado por Matt Groening); tiene varias participaciones de Los Ramones. Hay un capítulo donde Bart Simpson descubre que el Director Skinner es alérgico al maní, y lo obliga a escribir en una pizarra de castigo; suena de fondo el tema de Ramones “Golpea al mocoso”. Pero sin dudas su aparición televisiva más recordada dentro de éste show, es cuando Homero es contratado por el asistente de Montgomery Burns, el Sr. Smithers, para organizar la fiesta de cumpleaños de Mrs. Burns. Homero consigue a Los Ramones para que le canten el feliz cumpleaños, y la canción dura 13 segundos. Cuando terminan su veloz presentación, Burns dice que dice “Mate a los Rollings Stones Smithers”.

 

Silencios

Joey no se habló con su guitarrista Johnny Ramone durante casi 20 años. Esta rivalidad comenzó cuando Johnny le "robó" a su novia de nombre Linda, y luego se casó con ella; lo que le inspiró a escribir "The KKK Took My Baby Away" para el disco “Pleasents Dreams”. En cuanto a ideas políticas, eran totalmente opuestos, siendo él un liberal de izquierda, mientras que Johnny era muy conservador. Nunca resolvieron sus diferencias.
Murió el 15 de abril de 2001, de linfoma en el New York Presbyterian Hospital. En el momento de su muerte escuchaba “In a Little while” del grupo U2. Desde ese momento Bono, durante los conciertos de su banda, explica que la canción trataba sobre la resaca, pero que Joey la convirtió en una canción Góspel.
El 30 de noviembre del año 2003, el ayuntamiento de New York decidió nombrar la calle Joey Ramones Place, que está ubicada en la misma manzana donde Los Ramones comenzaron en el mítico bar CBGB´S.
El siglo XIX encontraría a Los Ramones con la tarea cumplida y listos para pasar del aquí a la legenda inmortal. Joey muere el 15 de abril de 2001 a causa de una enfermedad terminal. Dee Dee se encuentra con él en el 2002 y Johnny en el 2004. Los Ramones partían rápido y sin descanso: igual que sobre el escenario donde su trabajo quedará por siempre resonando.
Hay que aprender a leer entre líneas, a ver a través de los anteojos de Joey, o no. Simplemente escuchar su música, y disfrutar el punk rock más furioso y de las canciones más simples y nobles que se hayan escrito.

 

Sobre este artículo

Publicado en Confines
N° 11 Julio de 2009

•Por Federico Mehrbald

Especial para Confines - El extremo Sur

 

 

Julio/Agosto de 2008
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